Mostrando entradas con la etiqueta vouchers. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vouchers. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de octubre de 2024

Vouchers educativos, rechazados por perjuicios ideológicos contra la enseñanza de gestión privada

 13.02.2015 21:47

 

Según lo declarado recientemente por la futura ministra de educación y cultura, rechaza la idea de implementar  los vouchers educativos, y argumentó que es  porque hay que priorizar y mejorar la enseñanza pública.

El sistema de vouchers educativos, implementando con éxito en Chile (es recomendable ver los datos de la educación en Chile y compararlos con los de Uruguay, antes de repetir que la chilenización de la educación en un mal ejemplo a seguir), implica que el estado paga a los institutos, ya sean públicos o privados, por alumno que asiste a ellos, en lugar de destinar un presupuesto fijo y centralizado, en forma exclusiva para la educación pública.

Sin embargo, en otros ministerios de este mismo gobierno, se aplican desde hace años el sistema de vouchers, contando con el beneplácito  tanto de los sindicatos como del gobierno. Entonces porque razón el mismo sistema no se aplica en la enseñanza?

El Mides, poco antes de finalizar el anterior gobierno,  destinó mas de 8 millones de dólares a contratar ONGs para que ejecuten diversos planes en el trabajo de asistencia a la población. O sea que el Mides  paga VOUCHERS DE ASISTENCIA SOCIAL, para que organizaciones no estatales (privadas) ejecuten las políticas que el ministerio no logra llevar adelante mediante gestores públicos. Aquí no se escucha ninguna voz diciendo que hay que defender al Mides por ello, ni condenas a la privatización de la asistencia social.

No entiendo por que el Ministerio de Educación, tal como lo hace el Ministerio de Desarrollo Social,  no puede pagarle a ONGs sin fines de lucro (como son los colegios de gestión privada ) para que se encargen de asistir a la misma población carenciada, pero en otra área de servicios, en este caso brindándole servicios educativos?

Acaso la educación no es la asistencia social más importante que debe brindar el estado a los ciudadanos, sobre todo a los más carenciados?

Si los organismos de gestión pública son incapaces de cumplir en forma adecuada con ese objetivo, no sería mejor brindar esos servicios a través de organismos de gestión privada, que ya han demostrado ser mucho más eficientes y eficaces.

En el caso de los servicios de salud,  el Ministerio de Salud Pública hace exactamente lo mismo,  el BPS a través del FONASA, paga a instituciones de gestión privada, las mutualistas, para brindar servicios de atención sanitaria a la población,  la cuota Fonasa, o VOUCHER SANITARIO.

Salvo por una razón basada en prejuicios ideológicos en contra de la educación de gestión privada, no se entiende porque está bien que el Mides le pague a organizaciones privadas para ofrecer servicios de asistencia social, y el BPS y EL MSP lo hagan en el caso de la atención de salud.

Mucho menos se entiende  porque la ministra Muñoz, que estando al frente del MSP implementó el fonasa, sistema que impuso los vouchers sanitarios, ahora descarta de plano y sin argumentar los vouchers educativos. 

Hay una oposición lógica a los vouchers educativos en los gremios de profesores y maestros,  dado que les quitaría el poder monopólico que tienen hoy en dia, sobre la gestión de los institutos que brindan servicios educativos a los más pobres en el Uruguay.

Compartida es la responsabilidad por los malos resultados de la enseñanza pública. Los sindicatos, oponiéndose a todo cambio, incluso a un plan piloto como el Promejora, los profesores a través de los miles de horas de clase no dictados, y los organismos directivos de la enseñanza pública a través de múltiples fallas en la gestión, como los sicólogos ñoquis durante años, gastos en excursiones de escolares nunca realizadas, pérdidas de juicios por negligencia de sus servicios jurídicos, servicios de vigilancia que se pagan y no se controla si se cumplen o no, etc. Es realmente difícil lograr resultados diferentes con tantos elementos actuando en favor de una mala gestión.

Es claro el motivo de la oposición de los gremios de la enseñanza pública a un sistema que les quitaría poder, y exigiría resultados.

Pero porque razón se oponen las autoridades ministeriales, sin ofrecer argumentación válida, cuando el gobierno y la misma ministra han implementando y defendido el mismo sistema en otras áreas de gestión.

Es algo que no se entiende, y requiere una mejor respuesta que la brindada por la ministra.

Vouchers educativos. El ejemplo Chileno

 02.11.2014 11:01

Artículo publicado en infobae: http://www.infobae.com/2013/09/28/1512172-chile-el-pais-menor-desigualdad-educativa-america-latina, donde muestra resultados de acceso a la educación comparados en América Latina y que deberían leer aquellos que se oponen a todo intento de reforma en Uruguay, diciendo que se quiere chilenizar nuestra educación. Ojalá así fuera.




Vouchers Educativos. Un modelo que da resultados.

 26.10.2014 11:53

 

El estado gasta en educación pública unos U$S 1500 millones, que equivale a la recaudación total del IRPF. 
Dado que el sistema público recibe al 80% del alumnado y que el 80% de la recaudación del impuesto lo pagan los trabajadores que ganan menos de la canasta básica, podría decirse que los trabajadores están pagando de su propio bolsillo, la educación pública que reciben sus hijos, educación supuestamente gratuita.
El estado actúa entonces como intermediario, entre los que financian o pagan la educación y los que brindan los servicios educativos. 
A juzgar por los pésimos resultados educativos  del sistema público gestionado por el intermediario (los organismos públicos que gestionan la enseñanza) y los mejores resultados que ofrecen los centros educativos que no son gestionados por dicho intermediario (liceos públicos de gestión privada y liceos privados) parecería razonable propender a la eliminación de tan ineficiente intermediario, permitiendo que los contribuyentes vuelquen en forma directa sus pagos de IRPF o IRAE, a través de vouchers,  a la institución de enseñanza a la cual envíen a sus hijos o familiares.
 Además, el sistema público  es muy privatizador, a pesar de que es de gestión estatal  y  pública, dado que  literalmente priva  a más de la mitad de los alumnos (sobre todo alumnos pobres) de adquirir los conocimientos necesarios, por lo que no debería sostenerse la perpetuación de este modelo de gestión de la enseñanza pública.
En lugar de considerar el gasto de los ciudadanos en educación como un gasto suntuario o superfluo, al cual hay que castigar, debería considerarse como una contribución a la sociedad, que debe ser estimulada, mediante deducciones impositivas reales, dado que en lugar de esperar que el Estado le resuelva todas las necesidades educativas, el ciudadano decide hacerse cargo el mismo y financiar, a través de gestores privados, todas sus necesidades de servicios de enseñanza. Se entiende que el ciudadano es un mejor y más eficiente agente asignador de recursos que las burocracias públicas.  
Además de verse en los resultados, la ineficiencia también se ve en el despilfarro de recursos. Son solo algunos ejemplos  los 700.000 dólares perdidos en un juicio por negligencia de sus propios abogados,  las miles horas sin docentes por faltas o paros y los "psicólogos ñoquis" que por años cobraron sus salarios, sin asistir a los alumnos. Los institutos privados en general son más eficientes en evitar despilfarros, no tienen problemas edilicios, son más ágiles y eficientes para gestionar a su personal, emprenden reformas con más agilidad y actualizan y diversifican más rápidamente sus servicios. 
Si se quiere cambiar la enseñanza, hay que desarmar la burocracia centralizada paralizante e ineficiente. Hay que posibilitar  que los padres puedan optar y elegir la institución en base al conocimiento público de sus resultados, dado que la situación actual condena a los pobres a asistir a las instituciones con peores resultados.
Para ello  es importante diversificar y descentralizar los sistemas educativos, logrando que  un porcentaje cada vez menor de alumnos queden de rehenes obligados del sistema de enseñanza de gestión pública centralizado. 
Por supuesto que la idea de que el estado pague a los padres vouchers educativos colabora en este sentido, y le permitiría al estado reducir el gasto en educación pública.  Esto es exactamente lo que se hizo con la reforma de la salud (Fonasa): el estado  le permite a los usuarios optar por la salud privada o la pública, pagando el voucher o cuota mutual, ya sea al hospital de ASSE o a la institución privada. 
También lo ha probado Chile en educación, con muy buenos resultados según se publica en http://www.infobae.com/2013/09/28/1512172-chile-el-pais-menor-desigualdad-educativa-america-latina: " Chile es el país de América Latina con mayores niveles de equidad educativa, según SEDLAC (Socio-Economin Database for Latin America and the Caribbean), que depende del Banco Mundial y de la Universidad de La Plata, y que se basa en los datos oficiales de 18 países de la región. Es también el país con mayor nivel educativo entre sus jóvenes de 21 a 30 años, su población estudia una media de 12,5 años. Además, es el país en el que aquellos de menores recursos llegan más lejos en el sistema educativo, ya que en el primer quintil de ingresos (el 20% que menos gana) promedian 11 años de estudio".
Los sindicatos se oponen tenazmente a estas iniciativas, sin considerar los resultados educativos para los alumnos. Con claridad ven que estas socavan el casi monopolio actual de la enseñanza pública (lo es de hecho para los pobres e hijos de la mayoría de los trabajadores), que les permite tener bajo su autoridad discrecional al 80% del alumnado del país, sin que estos tengan la posibilidad de optar por una educación mejor.